El domingo, 26 de julio de 2026, después de la Santa Misa de las 8:30 h, varios miembros de nuestra comunidad se reunieron en el patio de la parroquia para compartir un desayuno fraterno en honor de los abuelos y de las personas mayores.
Fue un encuentro sencillo y entrañable, marcado por la convivencia, la gratitud y la alegría. Una hermosa ocasión para reconocer y agradecer el testimonio, la sabiduría y la entrega de quienes han recorrido un largo camino de fe y siguen siendo un verdadero regalo para nuestra comunidad parroquial.
La actividad fue organizada por el grupo Testigos Vivos de la Inmaculada, formado por personas mayores de la parroquia. En sus encuentros comparten recuerdos y experiencias, profundizan en la Palabra de Dios, rezan juntos y realizan visitas a enfermos, entre otras actividades.
Su presencia nos recuerda que todos estamos llamados a ser testigos vivos del amor de Dios, acompañándonos unos a otros y construyendo una comunidad fraterna bajo la mirada de la Inmaculada.
Agradecemos a quienes organizaron este desayuno y a todas las personas que participaron y contribuyeron a hacer de esta mañana un momento tan especial.
Todos somos testigos vivos de la Inmaculada.
